El iris silvestre de Louise Glück

Este libro, El iris silvestre de Louise Glück, lo cogí de la biblioteca porque estaba en la estantería destacada donde dejan una selección de libros. Lo cogí sin conocer a la autora y sin saber que era Premio Nobel. Tras dos lecturas me ha gustado mucho, aunque para disfrutarlo de verdad creo que debería de darle unas cuántas más.

La edición y la autora (Louise Glück)

Eduición Bilingüe, que siempre se agradece, de la Colección Visor de Poesía Colección Visor de Poesía de la editorial Visor libros, pero echo de menos que tenga notas. Con traducción de Andrés Catalán.

Louise Glück, poetisa nacida en Nueva York en 1943 fue Premio Nobel de Literatura 2020 y sse supone que El iris silvestre es su obra poética más ambiciosa. Fue Premio Pulitzer de poesía en 1993.

Al empezar a leerlo me ha evocado a los Cuatro cuartetos de T.S. Eliot. No por el estilo de los poemas, que no es parecido. Glück es mucho más clara, más limpia y concisa que Eliot cuyos poemas son más largos, más enrevesados y complejos. Pero sí que se parecen los elementos que utilizan.

Esos jardines de estilo inglés. La referencia a las plantas, la puerta el jardín y otros muchos elemento que aparecen en los dos poemarios.

Si te gusta la poesía revisa nuestra reseña de Ítaca de Cavafis.

Estructura del libro.

El poemario se narra en 3 voces narrativas. En ocasiones nos habla una persona, en otras nos habla Dios y otras, parece que la narración provenga de las plantas y elementos del jardín. Y todas estas voces interactúan entre ellas. Las plantas hablan a las personas y a Dios, las personas sobre todo con Dios, y sobre sus anhelos, sus problemas y Dios, por cencima de todo, se queja del ser humano.

La relectura del poemario me ha devuelto una narración interna que no había visto la primera vez. Una conversación encubierta entre las voces narrativas. Uno de los poemas de personas habla de las violetas, y el poema siguiente son violetas, que hablan, personificadas, dando su punto de vista de plantas sobre algún tema particular.

De los 53 poemas del libro 16 son narrados por plantas, 23 por personas y 14 por Dios. He estado viendo el orden en que parecía cada uno, para ver si seguía algún esquema, pero no. No parece que sigan ningún orden prestablecido. Una lástima, hubiera disfrutado con un descubrimiento así.

Poemarios El iris silvestre

Trata temas recurrentes: Dios, la muertes, la soledad,…

Comienza el libro con el poema de El iris silvestre donde nos habla un iris, un lirio, y nos explica su nacimiento.

Es terrible sobrevivir
como una conciencia
enterrada en la tierra oscura

It is terrible to survive
as consciousness
buried in the dark earth

Me gustan especialmente los poemas en los que la voz del narrador es Dios. Porque lo muestra como un Dios, altivo, que se compadece de los hombres, que no entienden nada, que no son capaces de hacer nada bien. Que han perdido el alma.

En Cosecha, habla de la muerte.

Me duele pensaros en pasado…

Ah, pequeñuelos, qué poco sutiles sois:
es ese al mismo tiempo el don y la tortura.

cuántas veces debo destruir mi propia creación
para enseñaros
que vuestro castigo es este:

con un solo gesto os entregué a la vez el tiempo y el paraíso.

It grieves me to think of you in the past–

Ah, little ones, how unsubtle you are:
it si at once the gift and the torment.

how many times must I destroy my own creation
to teach you
this is your punishment:

with one gesture I established you
in time and in paradise.


entre vosotros, entre toda vuestra especie, para que yo
pueda reconoceros, igual que el azul intenso
caracteriza a la escila silvestre, el blanco
a la violeta.

between you, among all your kind, for me
to know you, as deep blue
marks the wild scilla, white
the wood violet.


mientras juntas tus grandes manos,
a ti que con toda tu grandeza lo ignoras
todo de la naturaleza del alma,
que es la de no morir nunca: pobre dios tiste,
o nunca has tenido una
o no la perdiste nunca.

clasping your great hands,
in all your greatness knowing
nothing of the soul’s nature,
which is never to die: poor sad god,
either your never have one
or your necer lose one.

En un momento determinado. Cuando estás leyendo cómodamente, un par de versos cambian todo el significado del poema. Lo nutren de vida y de una reflexión inesperada. Un claro ejemplo, que no sorprenderá sacado de contexto es:

¿o acaso la cuestión fue siempre
continuar sin ninguna señal?

Or was the point always
to continue without a sign?

Recursos

  • En este enlace podrás escuchar en inglés el poema que abre el volúmen y da título al libro, El iris silvestre.

Deja un comentario